José Miguel Mulet

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monográfico · La navaja escéptica

 

Pseudociencia en las normativas alimentarias europeas

José Miguel Mulet

 
 
La producción de alimentos es la principal limitación que tiene el desarrollo. Hoy en día Europa importa alrededor del 35% de los alimentos que necesita y esta tendencia está incrementándose en años recientes. La política agrícola de la UE está apoyando fuertemente prácticas tales como la agricultura orgánica, mientras que impide el desarrollo de alternativa tales como la agricultura basada en biotecnología, que se ha probado con éxito en otras regiones del mundo como los EE.UU, las América o Asia. La principal preocupación que expondré en mi charla es que esta política carece de base científica y está sustentada en supersticiones y pseudociencia, cuyos resultados pueden ser catastróficos.
 
¿Es políticamente prudente apoyar oficialmente la producción orgánica? Aunque el consumo de alimentos orgánicos está incrementándose en Europa y otras partes del mundo, en general se trata de una opción menor que supone menos del 6% de las tierras agrícolas totales en Europa y menos del 1% en todo el mundo. Muchos consumidores piensan que los alimentos orgánicos poseen mayor valor nutricional o que su producción es más sostenible, pero hasta la fecha no hay evidencias científicas para confirmar estas afirmaciones. Además, la productividad es muy baja y como consecuencia los precios son más altos. ¿Cuál es el origen del problema? Un análisis más cercano de las regulaciones del Consejo de Europa sobre la producción de alimentos orgánicos nos proporciona algunas pistas sobre los raíces del problema. La pseudociencia está presente en las regulaciones, directa o indirectamente.
 
Aquí tenemos algunos ejemplos con menciones explícitas a la pseudociencia en algunas regulaciones europeas:
 
La espiritualidad en las regulaciones europeas para la producción de alimentos
 
Las regulaciones orgánicas se basan en el principio de que todo lo que se ha de usar para la agricultura debe tener un origen natural. Esto va contra nuestro conocimiento básico de la química, donde las propiedades de cualquier material depende de su composición, no de su origen. Pero hay algunas explícitas menciones que tienen que ver con la pseudociencia. Por ejemplo, en el capítulo 2, artículo 12 (reglas sobre la producción) (c) del Consejo de Regulación (EC) No 834/2007 del 28 de junio de 2007 sobre producción orgánica y etiquetados de productos orgánicos, que anula la regulación (EEC) No 2092/91, se dice que “se permite el uso de preparados biodinámicos”. La agricultura biodinámica es un método que para muchos consumidores es similar a la agricultura orgánica, pero de hecho es mucho más antigua. La agricultura biodinámica se basa en una serie de conferencias dadas en 1924 por Rudolf Steiner.
 
La agricultura biodinámica se centra en perspectivas espirituales y místicas, basadas en el movimiento antroposófico, que también fue una invención de Steiner, originado como una segregación del movimiento teosófico, filosofía esotérica creada por Helena Petrovna Blavatsky en 1875. Las prácticas biodinámicas son un compendio de superstición y creencias, sin apoyo científico ni demostración, y con una fuerte presencia de espiritualidad oriental y astrología. Para los creyentes en la biodinámica la parte aérea de las plantas está regulada por varios planetas y las raíces por diferentes planetas. ¿Esto funciona? Los pocos estudios disponibles que comparan la producción biodinámica con la producción convencional no han podido probar una mejora a ningún nivel (nutricional, de calidad, productividad, seguridad alimentaria). De hecho, los supuestos de Steiner se basaban en inspiraciones espiritualistas pero no en ningún programa agrónomo experimental ni nada similar.
 
Como ejemplo de esta falta de base científica podemos leer la formulación de algunos preparados biodinámicos. Por ejemplo, el Número 503 consiste en “cortar flores de Camomila antes de las 10 a.m., secarlas y situarlas en el estómago fresco de una vaca, atando ambos lados y enterrándolos en el suelo durante el otoño en una tinaja de vidrio, y desenterrándola a inicios de la primavera”. Es obvio que estas prácticas no están relacionada con la agricultura o la producción de alimentos basada en la ciencia, sino en la superstición. Otro inconveniente sobre la inclusión explícita de preparados biodinámicos en la regulación europea es el hecho de que la certificación biodinámica depende principalmente de una única compañía, Demeter, relacionada con el movimiento teosófico, esto es, el grupo creado por el mismo Steiner, y que incluye otras compañías bien conocidas como Triodos Bank y la compañía de cosméticos Weleda, pero la biodinámica no es la única pseudociencia presente en las regulaciones.
 
La homeopatía en las regulaciones europeas para la producción de alimentos
 
En los artículos 14 y 15 de 2007 de la regulación mencionada previamente se escribe que: (ii) “la enfermedad debe tratarse inmediatamente para evitar el sufrimiento del animal; productos medicinales veterinarios química y alopáticamente sintetizados, incluyendo antibióticos, podrían ser utilizados cuando sea necesario y bajo condiciones estrictas, cuando el uso de productos psicoterapéuticos y homeopáticos resulte inapropiado.” Además, la Comisión, implementando la Regulación (EU) Número 354/2014 del 8 de abril de 2014 señala en el punto (9) que “En la enmienda a la redacción del artículo 24(2) de la Regulación (EC) No 889/2008, “los productos homeopáticos” han sido omitidos erróneamente. Dado que estos productos aparecían en esta provisión antes de la enmienda, mediante la implementación de la Regulación (EU) No 505/2012 “han de ser reinsertados”, y el punto (1) del artículo 24 establece que “En el artículo 24, el párrafo 2 es sustituido por el siguiente: “2. Productos fitoterapéuticos y homeopáticos, oligoelementos y productos listados en la Sección 1 del Anexo V y en la Sección 3 del Anexo VI deben ser usados con preferencia a los tratamientos alopáticos veterinarios o los antibióticos, teniendo en cuenta que su efecto terapéutico es eficaz para esa especie de animal y para la enfermedad a la que se dirige el tratamiento”.
 
Esta mención explícita a la homeopatía en diferentes regulaciones refuerza la idea de que faltan evidencias científicas en apoyo de muchas regulaciones europeas. La homeopatía se basa en las ideas Samuel Hähnemann, un doctor alemán muerto en 1843. Hähnemann desarrolló distintos principios basados en su propia experiencia. Los principios de la homeopatía determinan que “lo semejante cura lo semejante” y que cuanto más se diluye un remedio, mayor es su efecto. El nivel de dilución empleado en la mayoría de los preparados homeopáticos normalmente sobrepasa el número Avogadro, esto es, una dilución homeopática a 30CH es menos que una molécula con una esfera que tuviera el tamaño de todo el sistema solar. En consecuencia, el producto final es sólo agua, que normalmente se distribuye en cápsulas de azúcar. La homeopatía es una estupidez para la química, y carece de toda plausibilidad biológica. La ciencia no ha podido confirmar hasta ahora ninguno de los principios o supuestos postulados por Hähnemann en su libro “Organon der rationellen Heilkunde”.
 
El uso de la homeopatía tiene muy escasos resultados positivos. Las reseñas sistemáticas no han proporcionado ninguna evidencia en favor de la homeopatía, ni en medicina, ni en ciencia veterinaria o agricultura. Pero hay un hecho claro en contra de la validez de la homeopatía. Han pasado 200 años desde las obras Hähnemann y ningún tratamiento homeopático tiene aún un uso oficial en medicina, veterinaria o agronomía. La regulación para la producción alimentaria orgánica recomienda el uso de homeopatía, pero no existen evidencias científicas que apoyen esta posición. La homeopatía es simplemente pseudociencia.
 
¿Se basa la prohibición europea de OMG en evidencias científicas?
 
Las políticas agrónomas en Europa poseen un fuerte énfasis en la promoción de la agricultura orgánica, pero a la vez el uso de cultivos basados en organismos genéticamente modificados (OGM) resulta muy dañada. Hasta ahora sólo hay un cultivo en producción comercial en Europa: el maiz (MON810), pero casi 80, incluyendo otras variedades de maíz, remolacha, algodón y colza. Otros cultivos, muchos desarrollados en Europa, están siendo evaluados, pero muchos de ellos, incluso aunque tengan una evaluación positiva de EFSA; no son autorizados. Eso dificulta gravemente el desarrollo y el progreso de la agricultura europea y crea muchas situaciones paradójicas. Por ejemplo, Europa gasta millones de euros analizando si los alimentos importados contienen algún OGM no autorizado, o que carecen de la etiqueta indicando que contiene OGM, pero cualquier europeo que viaje a los EE.UU probablemente comerá comida que contiene algunos de estos OGM sin etiquetar. Esto viene pasando los últimos veinte años, sin que se haya informado de ningún problema. En oposición a la producción orgánica, los agricultores que optan por OGM no poseen acceso a ningún subsidio público, e incluso teniendo esto en cuenta la producción de OGM en Europa (cultivados principalmente en España) está creciendo.
 
El apoyo indirecto, o directo, que la UE presta a los activistas contrarios a los OGM tiene otros efectos deletéreos, no sólo en la economía. Se ha informado de más de 40 ataques a locales experimentales, causando serios daños a las instalaciones científicas y acarreando efectos deletéreos a proyectos científicos, muchos de ellos fundados por la misma UE. El caso más dramático fue en junio, cuando un miembro del panel OGM de EFSA recibió una carta explosiva. Como dijo el filósofo Voltaire: “Los que pueden hacerte creer en cosas absurdas, pueden hacer que cometas atrocidades”.


muletJosé Miguel Mulet

Profesor, Universidad Politécnica de Valencia

Investigador en el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas

 


 

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monograph · The Skeptical Razor

 

Pseudoscience in the European food regulations

José Miguel Mulet

 


 
Food production is the main limitation for development. Nowadays Europe imports about 35% of the food that requires and this tendency is increasing in recent years.EU agricultural policy is strongly supporting practices such as organic farming and impeding the development of alternatives such as biotechnology based agriculture, which has proven to be successful in other regions of the world such as the USA, the Americas or Asia. The main concern that I will expose in my talk is that this politics is lacking a scientific basis and is based in superstition and pseudoscience, and the results may be catastrophic.
 
It is a wise politics to give official support to organic production? Although the consumption of organic food is increasing in Europe and other parts of the world, overall is a minor option accounting for less than 6%of the total agricultural land in Europe and less than 1% worldwide. Most consumers think that organic food has better nutritional value or that its production is more sustainable but to date there is no scientific evidence confirming these assumptions. In addition, productivity is very low and as consequence the price is higher. Which is the origin of the problem? A close analysis of the European Council regulations on organic food production gives some hints on the roots of the problem. Pseudoscience is present throughout the regulations, either indirectly or explicitly.
 
Here are some examples of the explicit mention to pseudoscience in some European regulations:
 
Spirituality in the European regulations for food production
 
Organic regulations is based in the principle that all that you can use for agriculture must be of natural origin. This goes against our basic knowledge of chemistry, where the properties of any material depend on its composition, not in its origin. But there are some explicit mentions that have to do with pseudoscience For instance in chapter 2, article 12 (plant production rules) (c) of the Council Regulation (EC) No 834/2007 of 28 June 2007 on organic production and labelling of organic products, which repeals regulation (EEC) No 2092/91, is stated that “the use of biodynamic preparations is allowed”. Biodynamic agriculture is a method that for many consumers is similar to organic farming, but in fact is much older. Biodynamic agriculture is based on a series of conferences given in 1924 by Rudolf Steiner. Biodynamic agriculture is focused on spiritual and mystical perspectives, based on the anthroposophy movement, which was also an invention of Steiner, originated as a segregation of the theosophy movement, an esoteric philosophy created by Helena Petrovna Blavatsky in 1875. Biodynamic practices are a compendium of superstition and beliefs, with no scientific support or demonstration, with a strong presence of oriental spirituality and astrology. For biodynamic believers the aerial part of the plants are regulated by several planets and the roots by different planets. Does this work? The very few available studies which compare biodynamic production with conventional productions have failed to find any improvement at any level (nutritional quality, productivity, food security). In fact, the assumptions of Steiner were based on spiritualistic inspirations but not on any agronomical experimental programme or anything similar. As an example of this lack of scientific basis we can read the formulation for some biodynamic preparations. For instance, Number 503 consists of “cutting chamomile flowers before 10 a.m., drying them and placing them into a fresh cow’s intestine, tying both sides and burying them in the soil during Autumn in an unglazed earthen jar and digging it up in early spring”. Or the biodynamic preparation number 505, which consists of “grinding oak bark into powder in Autumn and then placing it in a cow or sheep skull and then burying it in a swamp or stream. Another practice includes the use of animal horns filled with manure”. It is obvious that these practices are not related to science-based agriculture or food production, but to superstition. Another concern about the explicit inclusion of biodynamic preparations in the European regulation is the fact that biodynamic certification depends mainly on a single company, Demeter, related to the theosophy movement, that is, the group created by Steiner himself and which includes other well known companies such as Triodos Bank and the cosmetics company Weleda, but biodynamics is not the only pseudoscience present in the regulations.
 
Homeopathy in the European regulations for food production
 
In articles 14 and 15 from the 2007 previously mentioned regulation it is written that: (ii) “disease shall be treated immediately to avoid suffering of the animal; chemically synthesised allopathic veterinary medicinal products including antibiotics may be used where necessary and under strict conditions, when the use of phytotherapeutic, homeopathic and other products is inappropriate.” In addition, the Commission Implementing Regulation (EU) Number 354/2014 of 8 April 2014 point (9) says: “In the amended wording of Article 24(2) of Regulation (EC) No 889/2008, ‘homeopathic products’ had erroneously been omitted. Since those products appeared in that provision before the amendment by Implementing Regulation (EU) No 505/2012, they need to be reinserted.”, and point (1) of Article 24 states that “in Article 24, paragraph 2 is replaced by the following: ‘2.Phytotherapeutic and homeopathic products, trace elements and products listed in Section 1 of Annex V and in Section 3 of Annex VI shall be used in preference to chemically-synthesised allopathic veterinary treatment or antibiotics, provided that their therapeutic effect is effective for the species of animal, and the condition for which the treatment is intended.”
 
The explicit mention of homeopathy in different regulations is something that strengthens the idea of the lack of scientific evidence supporting many European regulations. Homeopathy is based on the ideas of Samuel Hähnemann, a German doctor who died in 1843. Hähnemann developed several principles based in its own experience. The homeopathy principles determine that “like cures like” and that the more diluted a remedy, the more effective. The level of dilution used in most homeopathic preparations usually continues well past the Avogadro number, that is, a 30CH homeopathic dilution is less than a molecule with a sphere that has the size of the solar system. Therefore the final product is just water, which usually is sprayed on sugar pills. Homeopathy is a nonsense for chemistry and lacks any biological plausibility. None of the principles or assumptions postulated by Hähnemann in his book “Organon der rationellen Heilkunde” have been confirmed by science so far. There are scarce addressing positive results by using homeopathy. Systematic reviews have not provide any evidence in favour of homeopathy, either in medicine, veterinary science nor farming. There is a clear fact against the validity of homeopathy. There have passed 200 hundred years since the works of Hähnemann and there is still no homeopathic treatment which is in official use in medicine, veterinary agronomy. So the regulation for organic food production recommends the use of homeopathy but there is no scientific evidence that supports this claim. Homeopathy is plain pseudoscience.
 
Is the European ban on GMO based on scientific evidence
 
Agronomical politics in Europe has a strong focus in promoting organic agriculture, buy on the other hand the use of crops based on genetically modified organisms (GMO) is strongly impaired. So far there is only one crop which is in commercial production on European soil the maize (MON810), but almost 80, including other varieties of maize, sugar beet, cotton, soy beans and rapeseed. Some other crops, many of them developed in Europe are under evaluation, but many of them, even though they have a positive evaluation from EFSA, are not authorized. This is strongly impairing the development and progression of European agriculture and creates many paradoxal situations. For instance, Europe spends millions of euros analysing if food imports contains any GMO not authorized or lacking the label that indicates that contains GMO, but any European travelling to USA will likely eat food containing some of these unlabelled GMO. This situation has happened in the last twenty years, without any reported problem. In opposition to organic production, farmers opting for GMO have no access to any public subsidy, and even though, the production of GMO in Europe (cultivated mainly in Spain) is growing.
 
The indirect, or direct, support to antiGMO campaigners by the EU has other deleterious effects, not only in the economy. There are more than 40 attacks to experimental fields reported, causing serious harm to scientific installations and having deleterious effects on science projects, many of them funded by the EU itself. The most dramatic case was in June when a member of the GMO panel of the EFSA received an explosive letter. As the French philosopher Voltaire said “Those who can make you believe absurdities, can make you commit atrocities”.


muletJosé Miguel Mulet

Professor, Universidad Politécnica de Valencia

Researcher in Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas

 


 

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